martes, 22 de septiembre de 2009


Algunas personas suelen pensar que esa persona de la que está enamorado no se va a fijar en ellas, no hay una única razón más bien hay varias, "él no se va a fijar en mí" "yo soy muy..." y así uno inventa pretextos o saca a relucir defectos propios. Y esto te hace no querer intentarlo, te hace temer el final, te hace querer esperar, te hace querer quedarte en la oscuridad que salir a la luz por miedo de que te vea tal cual sos y a él no le guste. Así uno deja pasar oportunidades, crea excusas, empieza a utilizar el "mañana lo intento". Cuesta revertir esto, dejar de creer que la otra persona no se va a fijar en uno, que es mejor no intentarlo. Cuesta. Pero uno no tiene que rendirse, tiene que seguir luchando contra sus propios fantasmas creados, no parar. Si uno no para finalmente gana. Llega un día en el que se arriesga, y es muy probable que gane como que pierda. Si gana mejor aún... pero si pierde también es bueno ya que ganó su propia batalla, se arriesgó sabiendo que podía perder, y dejó de pensar que no lo iba a lograr. La otra persona es igual que nosotros, tiene mil y un defectos como nosotros tenemos, tiene muchas virtudes también, no es superior ni inferior, tan solo distinto. Si no es el indicado aparecerá otro, si lo es no hay que dejarlo ir. Pero nunca hay que dejar de creer en sí mismo, nunca. Si nosotros mismos no tenemos fe en nosotros, ¿Quién la va a tener? Uno esta listo para amar y ser amado cuando aprende a amarse a sí mismo.